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4 Domingo. 1 de noviembre de 2020 • LA RAZÓN L a forma de comunicarnos entre humanos ha ido evo- lucionando de forma nota- ble con el tiempo y, a fecha de hoy, nos parecen ridículos métodos como la señales de humo o el te- légrafo. Normalmente esos cam- bios se producen a lo largo de décadas, conforme avanza la tec- nología que los habilita pero, es- pecialmente, la cultura de la socie- dad que los debe encarnar. Pero cuando sucede algo tan disruptor como una pandemiamundial que obliga a encerrar amiles demillo- nes de personas en sus hogares, este salto se acelera de manera dramática. «Cuandome paro y recuerdo en las cosas que pensábamos antes de la COVID-19, eran tan diferentes a lo que pensamos ahora... En la última década, la gente ha ido adoptando lentamente varias so- luciones de comunicación remo- ta, desde llamadas telefónicas hasta mensajería instantánea, pero con la pandemia el vídeo se convirtió en el principal medio de comunicación entre las personas. Simplemente se aceleró de mane- ra exponencial. En Estados Uni- dos se ha aprobado una ley para garantizar que los seguros médi- cos cubran el derecho a visita mé- dica de forma virtual. La educa- ción también ha pasado a este formato. Y lo que vimos es que, cuando la incidencia de la pande- mia remitió en algunos países, el uso de estas tecnologías sigue cre- ciendo, con lo que parece haberse asentado en la nueva normali- dad», explica a INNOVADORES JavedKhan, vicepresidente deCo- laboración en Cisco y director general de suplataforma al respec- to, Webex. «Hemos visto este des- pegue en todos los países, enmag- nitudes de hasta diez o veinte ve- ces en los picos de tráfico, tanto en Europa como en naciones en desarrollo como India. Obvia- mente, los países desarrollados estaban preparados desde el pun- to de vista de infraestructura para soportar este fenómeno, por lo que tuvieron pocos problemas, mientras que otros han tenido que adaptarse rápidamente». Esta demanda exacerbada e in- esperada trajo consigo su propio desafío para los proveedores de estas herramientas, como la pro- pia Webex. «La mayor parte de nuestro tráfico solía venir de em- presas, donde la conexión suele estar administrada de forma que se gestiona el ancho para garanti- zar la máxima calidad. Pero con esta situación, ese tráfico venía de casas, con lo que teníamos que adaptarnos a otro tipode conexio- nes a internet y otras necesidades de los usuarios. E incluso desde el punto de vista comercial, las em- presas tenían licencias para deter- minados trabajadores, no para su plantilla al completo. Lo que hici- mos fue ofrecerles ese escalado gratuitamente para que pudieran responder a esa demanda. Llega- mos a tener 10 millones de usua- rios a escala global en unmomen- to en que no estábamos moneti- zando porque queríamos dar ac- ceso a todo el que lo necesitara. 25.000de ellos sonclientes empre- sariales que se inscribieron de forma gratuita en nuestros pro- gramas por la pandemia, que aho- ra empezaremos a rentabilizar», comenta el directivo. Una explosión de la colabora- ción remota y la videoconferencia que, enunprimer instante, se con- virtió en algo así como el Lejano Oeste: decenas de servicios lu- chando por ser la opción elegida para la reunión de turno, el ma- croevento antaño presencial o para la quedada con amigos en pleno confinamiento. «Al princi- pio se envió a todo elmundo a casa y cada cual buscó una herramien- ta de colaboración para salir del paso. Pero cuando las cosas se cal- maron, los directores de TI empe- zaron a preguntarse por temas como la ciberseguridad. Nuestro producto, a diferencia de otros, no está enfocado en el consumidor de a pie, sino en la parte empresa- rial. Siempre ha sido nuestro en- foque, pero ahoramismo estamos en un momento en que actores como Facebook, Google o Apple están interesados también en este espacio y hay una tendencia hacia la adopción personal de estas he- rramientas, por lo que el tiempo dirá lo que sucede». Mirando los datos, como por ejemplo los de un estudio de Sy- nergy Research, Cisco sigue sien- do el líder en colaboración empre- sarial, pero su cuota de mercado se ha reducido del 43% al 37%. La irrupción de rivales como Zoom, que combina ambas facetas -uso personal y profesional- parece haber hecho algo de mella en su dominio, al igual que la ventaja estratégica de Microsoft al inte- grar Teams con su propuesta de Office 365. «Damos la bienvenida a la competencia, nos está hacien- do mejores desde un punto de vista de usabilidad, pero enúltima instancia las empresas querrán comprar soluciones que sean completas y consistentes, que ten- gan dispositivos, que se integren con los procesos de trabajo, que sepan que sus conversaciones se procesan de forma privada y res- petando las políticas de cumpli- miento que hay, por ejemplo, en Europa», defiende Javed Khan, quien lanza también un dardo di- recto a Zoom: «Algunos de nues- tros competidores sirven para hacer yoga o para la hora feliz, pero para hacer negocios necesi- tas seguridad. Seguridad que esté en el núcleo del servicio, no como una simple capa encima. Tienen que ser soluciones 100% seguras, de extremo a extremo, incluso si usas una versión gratuita». Las ramificaciones Si alguien piensa que las pugnas, retos, desafíos y debates en torno a la colaboración remota son un tema que escapa a su interés o que no tendrá impacto directo sobre su vida cotidiana o sobre los as- pectosmacroeconómicos, se equi- voca por completo. Y es que, las ramificaciones que tiene un cam- bio cultural como el que protago- niza esta tecnología alcanzan has- ta los últimos capilares de nuestro modelo social y productivo. «Al asentarse la colaboración remota, esperamos que la presen- cia en oficinas disminuya de for- ma significativa, con el consi- guiente impacto en los espacios y el sector inmobiliario. Por otro lado, hasta ahora el talento tecno- lógico ha tendido a ubicarse en puntos muy concretos del mapa, pero ahora podría extenderse la deslocalización del mismo a mu- chos otros lugares. Es una posibi- lidadmuy real. Además, se produ- cirá una inversión muy significa- tiva de los operadores de teleco- municaciones para garantizar la conectividad en esta nueva nor- malidad. Sin olvidar la seguridad, ya que cualquiermodelo de admi- nistración tiene que cambiar ya que no tiene tanto control como antes al trabajar los empleados desde casa, obligando a unmayor énfasis ahí», sentencia Khan. ALBERTO IGLESIAS INNOVADORES ENTREVISTA El director general deWebex, Javed Khan, destaca el impacto de la COVID-19 a la hora de adoptar esta clase de herramientas y su integración en el entorno profesional Seguridadcon usabilidad,elretodela colaboraciónremota «La competencia nos está haciendo mejores en usabilidad», dice Javed Khan

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